domingo, 29 de junio de 2014

Per Voi

Yo la soñé impetuosa, formidable y ardiente;
Hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
Era un mar desbordado de locura y de fuego,
Rodando por la vida como un eterno riego.

Luego la soñé triste, como un gran sol poniente
Que dobla ante la noche la cabeza de fuego;
Después rió, y en su boca tan tierna como un ruego,
Sonaba sus cristales el alma de la fuente.

Y hoy sueño que es vibrante,  suave,  riente, 
Que frágil como una ídolo y eterna como Dios,
Sobre la vida toda su majestad levanta:
Y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
En una flor de fuego deshojada por dos...



No bastaba soñarle para recaer en cuenta que su vida estaba a mis lados,
La majestuosidad de tu presencia enardece mi vida de felicidad,
agradecida del aire, agua y fuego que representa cada beso temerario de tus labios estoy...



Con fuerzas extrema,
Con locura inexplicable,
Con mi alma de vidrio esperando a que no la quiebres 

Te amo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Noches.

Vagamos por un tiempo (este fue mi sueño)
Por un largo sendero de la tierra muerta,
Dónde sólo las amapolas crecen en la arena,
Aquellas que arrancamos con escasa estima,
Y siempre tristes, hacia una triste corriente
Seguimos avanzando con los dedos entrelazados,
Bajo las estrellas distantes, un camino imprevisto,
La visión de todas las cosas en la sombra de un sueño.

Y siempre tristes, mientras las estrellas expiraron,
Las más extrañas amapolas encontramos,
Hasta que tus ojos cultivaron toda mi luz,
Para iluminarme en aquella hora de cansancio,
Y en su oscurecimiento ninguna conjetura podría
Atormentarme con los días perdidos que deseamos,
¡Después de ellos mis recuerdos fueron destrozados!

Bienvenida seas: crisis.

¿Desde hace cuánto no venías a mi?
¿Por qué ahora, por qué en este momento?


No existen nudos en mi garganta, no existen palabras amotras en este momento, soy horizontal y vertical a la vez, soy un nudo completo repleto de revoluciones, de palabras, de visiones, de gente brincando de un oído a otro diciendo cada vez más que mi estado mental es deplorable, "vas cayendo, hoy no dormirás" una y otra vez, y cada vez de esa vez más al vacío me voy... ¿por qué esta cobardía que me impide detenerlas cuando se apoderan de mi? no sé a dónde se me fueron los huevos de seguir adelante por un momento, no sé qué pasará por mi mente en éste instante, sólo sé.. que necesito a alguien que más allá de todo sepa que realmente necesito sólo un abrazo, necesito sacar a mi mente a respirar, a mi cuerpo, a mi corazón, a mi todo...


¡MI MENTE NECESITA AIRE!
¡NECESITO RESPIRAR COMPLETAMENTE!


Esta malvada exasperación, no sé qué escribo, pero también pienso en ti... en que no quiero sofocarte nunca, en que no quiero que mis maldiciones y demonios toquen parte de ti por miedo a dañarte o que quizás pienses lo peor de mi, tengo miedo... ayúdame a distancia... tengo miedo de involucrarte en mis enredos mentales, son como plantas venenosas que se esparcen cada vez más por mi cerebro creando sólo malesa, de esa que es difícil de quitar... ya llevo días... días y días sin dormir.. esperando que algo llegue pero...


¿qué es?

No lo sé...


No basta la pastilla, no basta el rehabilitar, no entiendo nada..



estoy completamente confundida...
te necesito..
estás cerca..





ven.

martes, 11 de marzo de 2014

El lago

En la remota primavera de mi vida, jubilosa primavera,
Dirigí mi paso errante a una mágica ribera.
La ribera solitaria, la ribera silenciosa
De un perdido lago ignoto que circundan y oscurecen
Las negras rocas
Y espigados pinos que las auras estremecen.
Pero cuando allí la noche arroja su manto fúnebre
Y el místico y trémulo viento de su melodía,
entonces quiere despertar de su aflicción
Por el terror del lago triste, despertar el alma mía.

Y ese horror que habitaba en mi espíritu satisfecho;
Hoy, ni las joyas ni el afán de riqueza,
Como antes, llevarán mi pensamiento a contemplarlo,
Ni el amor, por más que fuese el amor de tu belleza.
La muerte estaba en el fondo de la ola ponzoñosa,
Y una tumba en lo más hondo, pérfidamente adornada
Para quien hubiera dado tregua a su amargura,
Un descanso, a los dolores de su espíritu afligido,
Y en un Edén transformado
El perdido lago ignoto, lago triste y escondido.

Black and white shit.


viernes, 7 de marzo de 2014

El baile de los ahorcados

En la horca negra, amable manco,
bailan, bailan los paladines,
los descarnados actores del diablo;
danzan que danzan sin fin
los esqueletos de Saladín.

¡Tira de la corbata
de sus títeres negros, que al cielo gesticulan,
y al darles en la frente un revés del zapato
les obliga a bailar ritmos olvidados!

Sorprendidos, los títeres, juntan sus brazos gráciles:
como un órgano negro, los pechos horadados ,
que antaño damiselas gentiles abrazaban,
se rozan y entrechocan, en espantoso amor.

¡Hurra!, alegres danzantes que perdieron la panza ,
trenzen sus cabriolas pues el escenario es amplio,
¡Que no sepan, por Dios, si es danza o es batalla!
¡Furioso, Dios rasga sus violines!

¡Rudos talones; nunca su sandalia se gasta!
Todos se han despojado de su toga de piel:
lo que queda no asusta y se ve sin escándalo.
En sus cráneos, la nieve ha puesto un gorro blanco.

El cuervo es la cimera de estas cabezas rotas;
cuelga un jirón de carne de su flaca barbilla:
parecen, cuando giran en sombrías refriegas,
rígidos paladines, con bardas de cartón.

¡Hurra!, ¡que el cierzo azuza en el vals de los huesos!
¡y la horca negra muge cual órgano de hierro!
y responden los lobos desde bosques morados:
rojo, en el horizonte, el cielo es un infierno...

miércoles, 26 de febrero de 2014

Dolores del sueño

Allí en mi lecho descansa mi cuerpo,
Sitio que nunca fue para la plegaria
De labios temblorosos o rodillas inclinadas;
Silenciosamente, en suaves impulsos,
Mi espíritu arrebatado compuso,
Con humilde fe en mis ojos cerrados,
Con reverencial resignación,
Ningún deseo concebido,
Ningún pensamiento expresado,
Sólo un sentido de súplica;
Un sentido sobre toda mi alma
Anticipaba mi debilidad, mi blasfemia;
En mi, sobre mí, a mi alrededor, en todas partes
Yace la fuerza eterna de la sabiduría.

Pero anoche recé en voz alta,
Llena de angustia y agonía,
Surgiendo de la multitud sombría
De formas y pensamientos que me torturan:
Una luz espantosa, los pasos de una hueste,
Sentidos de un mal intolerable,
¡Ellos son a quienes desprecio! ¡sólo a los fuertes!
¡La sed de venganza, la ilusión de poder,
Se desconcierta, y sin embargo sigue quemando!
El Deseo y el horror se aman misteriosamente
En los salvajes y odiosos objetos fijos.
¡Pasiones fantásticas! ¡Demenciales batallas!
¡Y la vergüenza y el terror sobre todos!
Los hechos se ocultan donde no hay escondites,
Donde toda la confusión veló mis interrogantes,
Si he sufrido, o cuáles fueron mis pecados:
Para todos parecía culpabilidad, o remordimiento,
Pero yo y los demás seguiremos siendo
El miedo que asfixia la vida,
El alma sofocada de vergüenza.

Dos noches han pasado: la noche de la consternación
Anticipó un día triste y aturdido.
El sueño, la gran bendición, me pareció
La peor de las calamidades.
La tercera noche, cuando mi propio grito
Me arrebató de un sueño diabólico,
Superando un sufrimiento extraño y salvaje
Lloré como cuando era una niña;
Y habiendo sido sometida por las lágrimas
Mi angustia lentamente se suavizó,
Tales castigos, pensé, se deben
A las profundas manchas del pecado,
Por la intemperancia nueva
Dentro del insondable infierno,
¡Habremos de ver el horror de sus mansiones,
Conocerlas y aborrecerlas, y aún desearlas!
Tales tristezas de algunos hombres se aferran
¿Pero cuáles, cuáles caerán sobre mí?
Ser amada es todo lo que necesito,
Y cuando pronuncie Te Amo, será definitivo.